Tulipanes marchitos en Kiev



Cientos de tulipanes formando la bandera de Ucrania palidecen sobre el asfalto frente a la iglesia de Santa Sofía, inertes, desarraigados, sin nada que los sustente a la tierra a la que pertenecen, son un homenaje que los empresarios de Kiev rinden a todas sus mujeres, las que han fallecido en combate, reventadas por una bomba en cualquier calle de su ciudad o las que con el corazón roto han dejado atrás a su país, sus maridos o familiares y han decidido abandonar su patria para darles un futuro a sus hijos.

" Primavera marchita en Kiev " este es el titular del artículo del enviado especial del Mundo en Kiev Míquel Lluís Hurtado. https://www.dailymotion.com/video/x896z0w Gestos como este no son baladíes, nos muestran sentimientos de ternura y compasión que aún habitan en el ser humano. Compasíon. Me encanta esta palabra, compasión, significa padecer junto a alguien, acompañarla en su sufrimiento, esto es lo que nos hace realmente humanos, empatizar con los demás. Y las flores siempre están ahí, echándonos una mano, son un bálsamo para el alma, aunque estos tulipanes sean las flores de la guerra, palideciendo, más cerca de la muerte que de la vida. Han sido muchas las ciudadanas de Kiev que se han acercado a recoger unas, o depositar otras, "su ramo de tulipanes" Nadie sabe cuando terminará esta guerra pero estoy segura de que el día que una cámara de televisión muestre imágenes de los jardineros de Kiev plantando de nuevo flores en sus avenidas y plazas, todos los ciudadanos del mundo podremos recuperar la esperanza, será también una señal inequívoca de que los ucranianos han recuperado la alegría de vivir. Ojalá pudiéramos en un tiempo no muy lejano leer un artículo que se titule "El triunfo de la primavera en Kiev"


Ángela, hace apenas 15 días mantenía abierta su floristería en la ciudad de Mariukov, según informa un artículo de La Vanguardia, la floristería de Angela. ¿El motivo? "Ellas siguen floreciendo", cuenta.

Angela ha mantenido la floristería abierta y, contra todo pronóstico, sigue teniendo clientes. "Muchos vienen porque se siguen celebrando cumpleaños y hay que dar a la gente motivos para no perder la esperanza", cuenta Angela convencida. "También vinieron muchos soldados a comprar flores para sus parejas el día de la mujer". ella sigue vendiendo sus flores a pesar de la guerra. Confucio estaría orgulloso de Ángela, ambos entendieron la verdadera importancia que tienen las flores en la vida, ellas tienen una razón de ser, nos entregan su belleza gratuitamente, son un verdadero regalo del cielo. "Me preguntas por qué compro arroz y flores. Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir" Confucio