DIVINAS PALABRAS - Paseando con Juan Ramón

PASEANDO CON JUAN RAMÓN


Llevaba tiempo queriendo hablar con Juan Ramón, y él, muy gentil, me acogió amablemente en su casa. Es Moguer un pueblo de calles encaladas de sol, blancas, muy blancas. Un pueblo de casas señoriales, con su reja, su patio y sus balcones repletos de flores. Yo quería visitar el Monasterio de Santa Clara, paseamos, conversamos, y de ese agradable y nada trivial encuentro, nacieron estos diálogos, diálogos con Juan Ramón.

Él primero, y yo, después, fuimos deshojando las margaritas del verso, nos ofrecimos algo de poesía haciendo dialéctica de la vida. Si es que eso tiene algún sentido. Me siento honrada y agradecida, Juan Ramón ha aceptado ser mi maestro durante mi estancia en esta bendita tierra.



Qué vivencia del otoño tan tuya me das, donde la luz es principio y final. Donde tu espíritu se engrandece en la calma de una tarde callada, suspendida en el aire que respiras.

Esparce Octubre, al blando movimiento del sur,

las hojas áureas y las rojas,

y, en la caída clara de sus hojas,

se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento

de todo; oh prado bello que deshojas

tus flores; oh agua fría ya, que mojas

con tu cristal estremecido el viento!

!Encantamiento de oro! Cárcel pura,

en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,

echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,

la vida se desnuda, y resplandece

la excelsitud de su verdad divina.

​Yo sin embargo no te ofrezco más que una luz mortecina, tardes llenas de melancolía, pero hoy, al abrir la ventana, escuché un trino de pájaro enardecido por su propio canto. Hasta el otoño tiene un canto de gorrión o de mirlo blanco.



Escucharé a los árboles

en las tardes breves del otoño,

antes de que la lluvia amarilla

lo cubra todo.

Lloverán lágrimas dulces,

bautismos de agua sagrada

en las tardes breves del otoño,

tardes de primaveras soñadas,

cuando las hojas de los árboles

tiemblan en sus ramas.

Son fuertes mis árboles,

por eso no hablan,

van anunciando su muerte sin palabras.