La noche de San Juan ya pasó


Sé que Juan Ramón volverá a acogerme siempre que se lo pida y es que éste fue un encuentro imaginario pero lleno de sentido.

Aunque ya han pasado unos días quiero compartir con vosotros como fue esa noche mágica, noche de San Juan que compartí con el poeta andaluz en su pueblo de Moguer.

Fue una noche cálida del mes de Junio. Así comenzó nuestro último paseo nocturno. Juan Ramón me dijo que era un día especial, que era este el único santo cuyo nacimiento festeja la Iglesia.


El nacimiento de San Juan Bautista se celebra el 24 de junio, alrededor del solsticio de verano. Después de Juan, los días van a menos hasta que vuelve “a nacer el sol”.


Pero no fue él, no, fue otro santo, el de la "Cruz", quien nos quiso acompañar. Evoco mi charla con el poeta.

- Tú querías llevarme a la Iglesia de Santa María de Granada y paseamos despacio, hablando de poesía. Era una noche oscura, noche cerrada, y disfrutamos del olor dulzón de la madreselva mientras caminábamos por la calle de San Francisco.


Nos miramos en silencio y comenzaste a recitar los versos de San Juan de la Cruz:

En una noche oscura

con ansias en amores inflamada

¡oh dichosa ventura!

salí sin ser notada

estando ya mi casa sosegada,... con ansias en amores inflamada...

a oscuras y segura por la secreta escala disfrazada,

¡oh dichosa ventura! a oscuras y en silencio,

estando ya mi casa sosegada...


y continuamos juntos recitando, mientras a lo lejos, la Iglesia iluminada de Santa María nos esperaba.


Cuando yo era niño, el niño dios

era Moguer y este pueblo, una blanca

Maravilla,

La luz con el tiempo dentro,

cada casa era palacio y catedral

cada templo.


Cuando yo era niña también me gustaba fantasear, pensar que lo pequeño era grande . !Qué grande era pensar aquello!, son recuerdos de niñez,

Cuando yo era niña,

el niño dios era Alpotreque,

y este campo, una verde Maravilla,

tres piedras eran un puente

sobre un pequeño regato,

y un hilillo de agua clara...

el chorro de una cascada

Háblame de esta Iglesia Juan Ramón, Santa María de Granada, - ya ves - me dijiste - a mí me parece más bien una catedral y su torre una giralda, de la antigua parroquia mudéjar derribada por el terremoto de Lisboa de 1755, tan sólo se conserva la torre parroquial, su cuerpo de campanas se inspira en el remate de la Giralda de Sevilla.



" La torre de Moguer de cerca

parece una giralda vista desde lejos..."

J.R.J

Tu voz resonó en mí como un eco lejano, reflejo de mi propio sentir. Todo un misterio.

Y entonces recordé los versos que escribí una noche mágica, asomada a la ventana de mi habitación del hotel próximo a la Grand Place en Bruselas Tuve una visión magnífica, casi irreal,



Bruselas desde mi ventana,

La torre del Ayuntamiento está

iluminada. Parece una giralda de

alabastro habitada. ¡Qué paz dormir

con una luz que no se apaga!

Cuando desperté, el día de mi marcha de Moguer mi mochila me pareció algo más pesada, al abrirla descubrí una nota y un libro de Juan Ramón, Piedra y Cielo. Y una nota de su puño y letra que decía así:


"existir es una continua creación, un permanente ir dando vida al infinito en las cosas, y en las palabras, mientras se muere"; el hombre es "piedra" que aspira, en su durar, gracias al don de la palabra, a hacerse "cielo".


Y entonces recordé uno de mis cuadernos en blanco, tengo muchos, en blanco pero con título, esperando la inspiración, uno de ellos es "El Don de la Palabra". Quizá has de ser tú mi inspiración.

Piedra y Cielo, tiene todo el sentido. Me sumerjo y buceo desde este momento.