DIVINAS PALABRAS - El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros


No sé con qué decirlo porque aún no está hecha mi callada palabra.

J.R.J


Es esta una de las cancioncillas intelectuales que más aprecio de Juan Ramón Jiménez, es cristalina y sincera, muestra la desazón del artista, cierta duda infantil, al tiempo que su determinación y su vocación.


La R.A.E define la vocación como:


1. Inspiración con que Dios llama a algún estado, especialmente al de religión.

2. Advocación

3. Inclinación a un estado, una profesión o una carrera.

4. y ya en desuso, convocación, llamamiento.


En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.” (Juan 1:1)

San Juan utiliza la palabra verbo, que en griego se traduce como palabra, para hablarnos de su percepción de Dios, el Verbo, preciosa palabra.

Profetas, Evangelistas, visionarios y artistas, todos ellos elegidos para manifestar el Verbo de Dios. Posiblemente Juan Ramón Jiménez fue uno de ellos y su Poética fue búsqueda pero también respuesta o manifestación de un Dios vivo que se manifiesta en la Naturaleza. Hablo de la inspiración divina, tan antigua como el mundo ¿no?


Descubrir la vocación de Juan Ramón será conocer su extensa obra, me encuentro lejos de ese apasionante descubrimiento.


En este breve poema, el artista habla de su torpeza para expresar su palabra, "la palabra exacta de las cosas", otro de sus poemas más conocidos, en que claramente declara sus intenciones, lo hará a lo largo de toda su vida, hasta el momento de su muerte. Desnudando poco a poco su poesía de cualquier artificio para llegar al núcleo, a lo esencial. Su verso era un incesante intento de desvelar el Misterio.

En la presentación de la sección de mi blog "Divinas Palabras", os explicaba como comencé mis Vacaciones del yo, lo hice de su mano, pues él, muy gentil, me acompañó a visitar su pueblo. Por eso quiero contaros como en mi imaginación viví este encuentro. Divinas son las palabras de algunos hombres inspirados por Dios, artistas, profetas, visionarios o santos.