DIVINAS PALABRAS - Vacaciones del Yo



¿Qué son Divinas Palabras? este es el título de una pestaña del blog, allí cuento de que va todo esto. Ya os dije que se trataba de borrar el disco duro, darle de nuevo cuerda al reloj y focalizar la mente en lo que de verdad me importa. Como campanilla al oído del Peter Pan, Paul Keller me susurró ..."Vacaciones del yo", y ahí estaba, desde hace tiempo, rondando por mi cabeza. Fue providencial, se hizo la luz, y encontré la clave para continuar mi camino. La verdad es que con este título tan sugerente y original, esperaba encontrar algo más que una novelita alemana de entreguerras, aunque teniendo en cuenta que fue escrita durante los años del surrealismo, tiene cierta explicación lo disparatada que es, si se lee en su contexto y en los años en que fue escrita podemos darle su valor. Pero me quedo con este increíble, sugerente y misterioso título. Hubo otra sorpresa agradable cuando al abrir la primera página, leí que había sido traducida del alemán por mi abuelo Eugenio, al que no tuve la fortuna de conocer, lo cual me hizo mucha ilusión. Mi abuelo era Traductor de lenguas en el Ministerio de Asuntos Exteriores y en su tiempo libre trabajaba como traductor de diversas editoriales. Recordar a las personas que no están es darles de nuevo la vida por eso os voy a contar una anécdota familiar que le honra. El abuelo para acceder a la plaza de traductor del Ministerio de Asuntos Exteriores, debía dominar una lengua que no tuviera raíz latina, eligió el húngaro, de las 8 lenguas que ya conocía esta era sin duda la más difícil, fue por esta circunstancia que la ganó.

Uno de los aspirantes a la vacante fue Juan Negrín, Presidente del Gobierno durante la Segunda República. Negrín estaba casado con una mujer rusa y conocía bien la lengua pero...fue mi abuelo el que se llevó el gato al agua !bien por el abuelo! me cuentan mis mayores que tradujo el cuento alemán de La abeja Maya, nuestra querida y traviesa abejita Maya. En cuanto a la novela "Vacaciones del yo" quizá mi abuelo se permitió cierta licencia poética al traducir el título, lo desconozco, pero se lo agradezco de corazón. Vacaciones del yo, tres divinas palabras.

Y aquí comienza Divinas Palabras, las primeras jornadas de mi camino. En el pueblo de Moguer, guiada por su insigne poeta Juan Ramón Jiménez.