Algo más que flores. Los bouquets de Clara Peeters.


Clara fue una niña prodigio, a los 13 años ya firmaba sus cuadros y a los 17 alcanzaba ya el momento de máxima inspiración y destreza en la ejecución de sus obras. En el siglo que le tocó vivir las mujeres tenían prohibido pintar flores pero...no bordarlas. Los bordados eran considerados obras de artesanía y aunque algunas virtuosas demostraran en el bastidor el dominio de la forma y el color no les era permitido hacer lo mismo con un pincel. La pintura era considerada una actividad exclusivamente dedicada a los hombres, pero ella debió tener la fortuna de pertenecer a una familia de artistas a las que se concedía esta licencia. Sus bodegones muestran lo mejor de la pintura de su época, serían todo un referente para este tipo de motivos a lo largo de todo el siglo XVII. Resumiendo, una artista que a pesar del reconocimiento que llegó a tener en su época cayo en el olvido hasta los años 70 del siglo XX. Pero ella fue una figura clave en la pintura flamenca barroca.

La gran mayoría de las flores que representa son especies que se plantaron o semillaron según la estación. Bulbos de tulipán, de jacinto, campanilla blanca o de narciso, tubérculos de anémonas o las semillas de las caléndulas, con ese naranja que desprende luz, como en la imagen primera de este post.

Las flores de sus bodegones se relacionan con ilustraciones científicas de la época. Hacia 1550 los grabados de animales y plantas realizados con intención didáctica ya eran una especialidad en Amberes y fueron utilizados como inspiración para sus obras. En uno de los cuadros de Peeters el narciso que corona el ramo del cuadro es similar a una de las flores de un grabado de Adriaen Collaert realizado en la década de 1580.


Contemporáneo de Clara y también pintor afamado por sus cuadros de flores fue Andries Daniels, otro pintor flamenco, discípulo de Pieter Brueghel el Joven,​ se le documenta inscrito en el gremio de San Lucas en 1599 como aprendiz y en 1602 ya como maestro.​

Se le ha atribuido una colaboración con Frans Francken II, a quien corresponderían las figuras decorativas que adornan un vaso de flores con tulipanes y otras flores del Museo de Bellas Artes de Bilbao ​

Por último deciros que los últimos diseños en papeles pintados de COORDONNÉ parecen inspirados en artistas de la talla de Clara Peters o Andries Daniels y es que la belleza de estas especies florales y magníficas composiciones se recrean en preciosos papeles entelados exquisitos y no al alcance de cualquiera (120 euros el rollo) pero he de deciros que podéis disfrutar de ellos como si de una obra de arte se tratara , para muestra un botón.